Envueltos en la desesperación e incertidumbre se encuentran los
familiares de Estiven Enrique García Peña, de 12 años, de quien no saben
nada desde el 21 de agosto de 2011 cuando salió de su casa en el barrio
Villa Blanca de Barranquilla.
Desde ese día han transcurrido cinco meses y medio de la extraña
desaparición del menor, tiempo que se ha convertido en un martirio para
su tía Márbel Luz García, quien asegura que desde entonces no ha
descansado un solo día en su afán de encontrarlo sano y salvo.
Pero no es la primera vez que el menor desaparece ya que en dos
ocasiones anteriores estuvo perdido. “El 4 de mayo del año pasado la
Policía rescató a mi sobrino en una casa del barrio Santuario, nos dijo
que una señora lo tenía encerrado, pero que lo trataba bien, allá duró
cuatro días”, indicó la tía.
La segunda vez fue hallado en Cartagena, en una fundación, donde permaneció un mes.
La mamá, su obsesión. A la edad de cuatro años, Estiven Enrique fue
abandonado por su mamá Tatiana Peña, una mujer oriunda de Medellín, que
lo dejó al cuidado de la abuela, pero esta lo maltrataba constantemente.
“Una vez la abuela le dio una paliza porque el niño le cogió 100 pesos a
un compañero del colegio, luego de eso yo me encargué de él; siempre me
decía que quería buscar a su mamá porque le hacía mucha falta, esa era
su mayor obsesión, lo que pudo ocasionarle al niño un trauma por falta
de amor”, señaló Márbel Luz García.
Otro fuerte dolor. No solo la falta de amor por parte de su mamá
afectó a Estiven Enrique, también lo fue la pérdida de su papá, el
soldado contraguerrilla Fabián Enrique García, quien fue declarado
muerto en combate por el Ejército. Eso ocurrió hace nueve años.
La única posible pista que tiene la tía del paradero de su sobrino
fue cuando hace tres meses recibió una llamada a su celular en la que un
hombre le dijo que no buscaran más al menor porque lo tenían vendiendo
vicio en Bogotá.